La información, hoy, está a la vuelta de un click. Podemos tener acceso al instante a muchos datos. Dicen que vivimos en la era del conocimiento. Discrepamos: vivimos en la era de los datos inconexos. Conocer y entender tiene que ver con ligar los hechos y darles sentido. Así que cada vez más, necesitamos conectar las piezas y construir relaciones entre ellas. Hemos de hacerlo para comprender el mundo en el que vivimos.

Por otro lado, parece que cada día es más fácil relacionarse con otras personas. La redes sociales nos facilitan encontrar perfiles con intereses similares a los nuestros. Un simple cruce de etiquetas, una bio de 160 carácteres, cuatro citas y ¡voilà!: ya tenemos un potencial amigo a la vista. También las marcas han descubierto el gran potencial de la web 2.0 para encontrar a su público. Pero relacionarse es algo más que añadir a un avatar a la lista de contactos, followers o fans. Y es mucho más que ponerle un “I like” a un mensaje de estado o una foto.

El gran cambio que nos dan las plataformas tecnológicas está en el poder de diálogo que ofrecen. ¿Sabemos sacarle todo el jugo que se merece?

Porque la otra cara de la moneda es que vivimos en un mundo ruidoso, un entorno de mil impactos por segundo que ha mermado nuestro hábito de escuchar y de observar.

En este escenario, el Storytelling nos ofrece una oportunidad única de mirar la vida con calma y con la curiosidad de un niño. Nos da la posibilidad de reinventarnos a través de las múltiples explicaciones que le damos a la realidad que nos envuelve.

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  • El Storytelling es imprescindible para crear un hilo argumental en las cosas (sean marcas, personas, información…).

    Interesante post. Breve píldora de información, pero refrescante! :)

  • Gracias, Monica, por tu visita. Añadiré píldoras más extensas en el futuro.

  • Gabriel

    Qué bonito poder reconciliarse con posts como este.

    Y sí, hay que componer melodías sobre todo el ruido que se ha creado. Sonar bien alto para que vuelva, no el buen gusto, sino el gusto por algo y por todas las cosas posibles.

    Un saludo!

  • Gracias, Gabriel. Me alegra que mi Post te haya llegado así.

    Tal vez no se trate de sonar más alto. A veces se consigue más con un susurro.

    Un abrazo,
    Eva