Crónica de una conferencia sobre no-Storytelling

Conferencia ESIC Barcelona: El storytelling: Herramienta de los directivos para motivar a sus equipos y vender la marca. Ponente: Alejandro Martín Revilla.

Crónica de una conferencia sobre no-Storytelling

Conferencia ESIC Barcelona: El storytelling: Herramienta de los directivos para motivar a sus equipos y vender la marca. Ponente: Alejandro Martín Revilla.

Storified by eva snijders· Fri, Oct 19 2012 05:33:37

El pasado miércoles asistí a esta conferencia sobre Storytelling como herramienta de los directivos. Entiendo que el marco fue el mundo del Marketing y de las Ventas (que no es mi ámbito habitual de trabajo). Pero ya lo apuntaba Maria Avalos (@flowercitas en Twitter) con su pregunta: [el ámbito] no debería cambiar el concepto. Y mi primera objeción tiene que ver con el título mismo de la conferencia: El Storytelling (al igual que el Marketing o la mecánica de coches) es una disciplina, no una mera herramienta. 
Puedes seguir la conferencia de esta tarde con el hastag #StoryESIC @ESICEducation #ESICEsicBarcelona
Podría haber optado por seguir la conferencia on-line (ahora sé que me hubiera perdido la mitad, ya que no se llego a tweetear entera), pero algunos amigos que me quieren bien y que saben mucho más que yo sobre Marketing, me aconsejaron “ir a escuchar a la competencia”. Y así lo hice.
Usos y abusos del storytelling #storyESIC (@ ISM ESIC) http://4sq.com/V7qqKZLola Carrasco
Con este titular en pantalla se establece el marco de la ponencia. Y yo me pregunto porqué este y no otro.
"Usos y abusos del Storytelling" Voy a mantener una mente abierta. Al menos, durante 20 minutos. ; ) #StoryEsiceva snijders
A continuación, un poco de psicología.
Las personas adoptamos comportamientos por: Imitación > < Involucración #StoryESICMaria Avalos
Aquí falta una puntualización que me parece importante: Los seres humanos, a diferencia de otros animales, sólo imitamos aquellos comportamientos cuyo significado e intención entendemos. [Para quien quiera leer más: 

La diferencia entre imitación humana y emulación animal es que en el primer caso se adjudica intencionalidad al actor al que se imita, mientras que la emulación, propia de animales no primates y primates no socializados en ambientes humanos, es una copia, lo que implica una inversión cognitivoemocional menor. The Cultural Origins of Human Cognition. Tomasello, M. Cambridge: Harvard University Press. 1999.]

¿Como podemos influir en las conductas de Los demás? #storyESIC http://pic.twitter.com/2jO0w4KwAngel Salas
Aquí me recuerdo a mi misma que estamos hablando de vender más y mejor (que en si, me parece perfectamente lícito). Aún así, la pregunta me parece sintomática de una sociedad que vive fuera de si misma. Además, el Storytelling, en tanto que disciplina, trabaja la relación. Por tanto, su uso en Marketing y Ventas debería dirigirse a las áreas de Fidelización y Engagement (que también sirven para “vender más”, pero lo hacen en el largo plazo).
Siempre se han contado historias en las organizaciones… #StoryESICEsicBarcelona
Si, claro.
‘La mejor manera de influir en conductas del cliente es la involucración’ #StoryESIC con Alejandro Martin. #storytelling #inMonica Fdez Aguilera
No lo sé. Me abstengo de opinar.
Persuasión: proucto+marca+relato #StoryESICEsicBarcelona
No entiendo la ecuación. Ni la aparición del término relato en ella.
Las marcas cuentan historias que tienen que ver con las expectativas del público #StoryESICLola Carrasco
No estoy segura de que las marcas cuenten tantas historias. Ya les gustaría. ;-) 
El relato proporciona coherencia entre el estado inicial (carencia) y el estado final ( éxito) #storyESIC #marketingAngel Salas
El relato, si es bueno, proporciona sentido. La coherencia la consigue un argumentario de venta. 
Una batallita a veces suple el manual de bienvenida. Explica historias de transformación… #StoryESICEsicBarcelona
Una batallita no es una historia. Es una batallita. Para convertirse en historia y así, ser útil como herramienta de transferencia de conocimiento, le hace falta un trabajo de escucha, comprensión y estructuración. 
El mejor ejemplo de #storytelling: los anuncios de @EstrellaDamm. Uno de ellos el del pasado verano "Serra de Tramuntana" #StoryESICMaria Avalos
A riesgo de repetirme demasiado: LOS ANUNCIOS DE ESTRELLA DAMM NO SON NINGÚN EJEMPLO DE STORYTELLING. Son spots publicitarios de toda la vida (“Si bebes mi cerveza, ligarás / serás feliz / …”). Sólo se diferencian de los spots de toda la vida en duración y canal. He dicho.
Contar historias donde los clientes se sientan involucrados, donde no intervenga la razón, que mueva sus emociones #storyesicLola Carrasco
En este punto ya me enfado. 
Todo Storyteller profesional es consciente del poder que tienen las historias. Y sabe que ha de manejar este poder con responsabilidad. El objetivo de una historia nunca puede ser “mover las emociones” sin más.  El objetivo de contar una historia es CONECTAR con otro(s) ser(es) humano(s), compartir una experiencia que nos hace crecer a todos.
Nos muestran un relato, spot de Estrella D. campaña 2012, no me gusta! Siempre se repiten, me falta #creatividad #storyESICAngel Salas
Convertir la carencia en una necesidad. Generar al cliente la necesidad de mi producto. #StoryESICEsicBarcelona
Esto no tiene que ver con el Storytelling, sino con las técnicas de ventas (de toda la vida, creo yo).
La metáfora nos ayuda a que sólo se hable de ese tema. La analogía nos da la trama. #StoryESICEsicBarcelona
Es la primera vez que oigo esto. No tengo ni idea de dónde sale. Sólo sé que no es verdad. Y tampoco creo que le ayude a nadie a contar una historia.
Los relatos transmiten información y conocimiento, construyen una realidad, engañan, seducen… #storyESICLola Carrasco
Los relatos son vehículos que transportan información y conocimiento, si. Y muchas otras cosas. Los relatos en si no engañan, ni seducen. Nos seducimos nosotros mismos al escucharlos. La responsabilidad es compartida entre quien cuenta, el relato en si, el que escucha y el contexto en el que se produce la interacción.
Somos propensos a consumir y apropiarnos de las historias con las que nos identificamos y la realidad desaparece #storyESICLola Carrasco
No sé si lo primero es verdad. Lo que si sé, es que la realidad, es (nunca desaparece). ;-)
‘Es importante creer su propio relato de vida pero no habría que vivir el de otros’. By Alejandro Martin. vía @guiracot #StoryESICMaria Avalos
¿Y cómo se haría eso? :O
Las historias hacen que vendamos más? Spot #CasaTarradellas #StoryESICEsicBarcelona
He aquí otro ejemplo de no-storytelling. 
Estrella Damm o Casa Tarradellas venden momentos, pequeñas historias que empatizan con sus clientes #stylelife #storyESICLola Carrasco
Ambas marcas hacen publicidad. Y se apropian de ciertas técnicas narrativas para intentar sacarnos la lagrimilla. Me parece deshonesto, por no usar un término más fuerte.
Las historias contadas van dirigidas a la parte límbica de nuestro cerebro (emociones y sensaciones) ¡Nos movilizan sin pensar! #StoryESICMaria Avalos
Cierto, en parte. Pero dejémonos de victimismos, por favor! No nos ayudan en nada. Si nos movilizamos sin pensar, es porque no nos hemos puesto. 
Los relatos han de hacer sentir para hacer creer #StoryESICevacuende
Traduzco: Los relatos han de ser coherentes a nivel emocional. 
Los elementos de la historia que se contará tiene que ser funcional, factible y Verosímil. #StoryESICMaria Avalos
¿Por? ¿De dónde sale esta lista? :O
No hay que confundir el deseo con la atracción #StoryESICGuillermo R. Courcot
¿Por? ¿Que puede pasar si lo hago?
Historia factible: Identidad, vivencias y beneficios y que se pueda ,sobretodo,dramatizar. #StoryESICEsicBarcelona
Tampoco entiendo esta fórmula. Los beneficios, de nuevo, son propios de los argumentos de venta, no de las historias. Y todo se puede dramatizar, hasta la compra del periódico. 
Define Drama, por favor #StoryESICMontecarlo
La pregunta de mi socio no obtuvo respuesta.
‘El morbo es la mezcla del deseo y del asco’ #StoryESIC. ¿Proporciones?Guillermo R. Courcot
Puede. ¿Y?
El #Marketing juega con la atracción y la repulsión . Líderes audaces pero prudentes. #StoryESICEsicBarcelona
Puede. ¿Y?
Resumen: un relato debe hacer sentir, hacer crear y q lleve a ejecutar #StoryESIC #storytelling #inMonica Fdez Aguilera
¿Debe? ¿Porqué?
Lo que no se ha dicho aquí, lo diré yo: Storytelling es compartir historias. Por tanto, empieza por escuchar. #StoryEsiceva snijders
Me explico: Durante los 90 minutos que duró la charla, el foco estuvo en el “qué debes contar”. Cuando en realidad, el Storytelling es diálogo, comunión. Si quien cuenta sólo piensa en el contenido de su relato, no puede conectar con nadie.
@ESICEducation "Las metáforas ayudan a explicar cosas de manera no lógico-racional" #StoryESIC #storytellingESICJon Iñaki Caracena
Ahá. ¿Y?
Reconozco que aquí desconecté. Aparecieron pantallas y más pantallas con esquemas sobre el creer y no creer que obviamente eran herencias de otras ponencias sobre otras temáticas. Desconecté de las esquemas sobre estructuras discursivas y argumentales.Desconecté de las definiciones y de las fórmulas.
Señoras que ellas solas demuestran que los holandeses también tenemos sangre caliente. Eva Snijders en: Haciendo amigos. ^_*eva snijders
Y no desperté hasta que llegó la primera pregunta del público. Una persona pidió una recomendación de bibliografía. La respuesta del ponente fue: El libro de Christian Salmon.No me pude contenter. Salté: “Me he callado durante una hora y media, pero por aquí ya no paso”. Me permití hacer mis propias recomendaciones: Denning, Simmons, Gruber. Todas ellas buenas aproximaciones para quien no conoce el tema. 
Porqué ayer me puse como me puse. Lo explica @imastranger en: "Storytellers, menudo cuento" http://www.quimicavisual.com/storytellers-menudo-cuento/ #StoryESICeva snijders
A las que el ponente añadió… ¡¿El Tratado de Semiótica General?! Y tocó la fibra de mi socio:
#StoryEsic @evasnijders @intakito Perdón que me meta… Yo SÍ he leído el tratado de semiótica general (de la primera a la última página)..Montecarlo
#StoryEsic @evasnijders @intakito … y puedo decir que no tiene nada, pero nada que ver con #Storytelling (además de ser una disciplina…Montecarlo
#StoryEsic @evasnijders @intakito El propio U. Eco escribió "El nombre de la rosa", libro en el que ,entre líneas, se desdice de muchas…Montecarlo
Siguieron las preguntas y me quedó claro que ninguno de los presentes había entendido cómo adentrarse en el mundo de las historias; ni qué hacer, ni cómo, ni por dónde empezar. 
Pensamientos a modo de resumen:¿Porqué cuando alguien quiere hablar de Storytelling no contacta con un profesional en la materia? (y éste no tiene que ser la dueña de este blog).¿Porqué hablamos de Storytelling como si estuviéramos desgranando un diccionario?Si las historias son tan apasionantes y emocionantes, ¿porqué hablamos de ellas en clave de discurso?Me encanta leer teoría, pero ésta no es necesaria para contar historias. Hay grandísimos contadores de historias que son analfabetos (literalmente) y no han oído hablar nunca de metáforas, ni de tramas. Como hay grandísimos músicos que no saben leer, ni escribir partituras. 
Lo que hace falta, y mucho, es que nos atrevamos a escuchar de verdad. Poner atención a las historias que nos contamos y que nos cuentan. Observar qué nos emociona y de qué forma. Preguntarnos si podemos mejorar y qué nos hace falta para hacerlo. 
Nos hace falta, en definitiva, disfrutar más y teorizar menos. ;-)

Where Stories Live (and How to Meet Them)

Last Wednesday I was invited by ICF, Spain Chapter, to talk about Storytelling for Coaches. One of the attendees asked me a surprising question (surprising to me, of course, since the underlying thought had never crossed my mind). She asked me how I could not judge a client’s story. In order to explore her view on judgement, I asked her about the latest film she had watched. It happened to be “Into the Wild” (Sean Penn, 2007) What she shared was how, while watching it, she decided whether or not she agreed with the main character’s decisions.

I have been thinking about this matter for the past few days and this morning, I summarized my thoughts in this tweet: https://twitter.com/evasnijders/status/219697729348173824

Some (of my) tweets need further explanation, and this may well be the perfect one to start with.

Storytelling, in a Coaching context, is a great tool to look at our experience from a distance. And to concentrate on what works and does not work inside the story (instead of asking ourselves what does and does not work in our lives). It is a matter of listening to the story, “putting it on the table” (in order to observe it from a different point of view) and working with it. By the latter I mean a) asking story questions, about the characters, PoVs, the context, the events… and b) enhancing, enriching and changing the story until it acquires (a new) meaning.

In order to truly hear a story, it is vital to suspend our disbelief and our judgement, for both will cloud our perception. It is equally vital to listen from a place of love (towards the person in front of us, their reality and of course, their story) and curiosity (sitting on the edge of our chair, willing to learn more and more details, to delve deeper and deeper). In that mental place (or “country”, as I called it on Twitter) there is no room, nor need, for judgement other than “what’s missing” and “what does not make sense” in this story?

Stories live between the lines. They tend to be very shy. In order to meet them, we must show them we are trustworthy, be quiet and listen closely.

Role Models. Michael Jackson. Why not?

The other day, this lady told me how glad she was that her adolescent son had Steve Jobs for a role model. So far, so good. Then she added, “I mean, imagine if he’d want to be like Michael Jackson!”. I didn’t reply. I guess I wasn’t on a mission that particular day. And I didn’t feel like telling her this:

Role models, like any other models, are abstractions of reality. As much as we admire a person, we admire certain capacities or attitudes. This admiration tells us who we could become, or who we long to become in our dreams. Like other models, they give us an opportunity to examine and learn. To find out how a machine works without the distractions of mechanical and technical details. Or to explore a way to be successful in our endeavors. Say, if I would want to become a better skier, I would benefit from observing professionals ski and imitate their movements. If I’d long to be successful in business, I could learn from case studies and the experience of other people who have been successful in business.
But, and this is important: I do not need (or want) to become that person. Or be like them in every single detail.

Now, I happen to admire both Steve Jobs and Michael Jackson. I would like to be as bold in business as Steve was and as brilliant a transformer as Michael was. But, and here’s the thing: I don’t mind turtle necks, but I would be very displeased with myself if I’d treated the people around me with the disdain Steve apparently displayed. And I would be ashamed of myself if I’d ever become as fussy as Michael appeared to be. (Let alone that I’m rather happy to be a female ;-).

Storytelling for Branding, the Red Bull Way

One of the questions I get asked more often (by Marketing and advertising pros, most of the time) is “Who, in your opinion, is using Storytelling to it’s full extent in their Marketing strategy?”
And although I know there are other brands doing cool stuff, I must admit I have a flaw for Red Bull. And this is why.

In my last year at school in Holland, I had made up my mind to spend (at least!) a year abroad before starting University. I had been skiing in Austria and thought that would be a good place to start. I got a job at a restaurant, working shifts. That was ok, but I was young and wanted to party, too. My Austrian friends introduced me to this local drink wrapped in blue and silver cans. They told me it had all sorts of secret ingredients that would allow me to go dancing in Italy on a Wednesday night and be up and ready to serve coffee n Austria on a Thursday morning. I won’t go into details here, but I can tell you that during the summer of 1992 Red Bull became an unmissable part of my breakfast routine. (I should add here that I never particularly liked the taste. It always reminded me of gummy bears somehow. And liquifying little animals seemed cruel, somehow. But it worked, it gave me wings. And I became a fan).

Nearly 20 years later, this local Austrian brand has conquered the world. Wikipedia will tell you they have done so “using an aggressive Marketing strategy”. Let’s say they’re right. But let’s see, what did and does their strategy really consist of? For almost two decades, their advertising campaigns were different versions of one idea: “Red Bull Gives you Wings”, and displayed the same cartoon style:

Red Bull – Confession


Today, they also use clips from the many extreme athletes they sponsor. A part from that, they have filled our cities with their blue and silver cars with huge size cans on top:

Plus, and here’s the thing: they have always been very active in sponsorship. Back in 1992, they mainly sponsored typically Austrian winter sports like snowboarding, whereas today, projects range from adventure sports and athletics, to aerial and motor sports. And, as I learned yesterday while watching Spanish national TV, they also have a true Music Academy.

What is my point here? Red Bull, before asking themselves “what story they should tell the world”, they have taken action. Today, they have many stories to share with the world, and all are based on the one thing they actually DO, which is helping people to live their lives fully (being it a waitress who loves dancing, an extreme snowboarder who wants to go for the most remote mountain, or a musician who dares to go beyond the known in music history).

Dietrich Mateschitz, Red Bull’s CEO, who one day, sitting at a bar in Asia, stated that “there was no market for energy drinks in Europe, but he would create one“, today, rules the world from his office in the tiny village of Fuschl am See. I still don’t like ground gummy bears, but I do admire coherent, transparent and action orientated people like Mr. Mateschitz. Therefore, I honestly think he is one of the few to use Storytelling to it’s full extent in their Marketing strategy.

He embodies the Screenwriter’s principle “Show, don’t tell”. Or, wrapping it up Snijders’ style: “First, act upon your values, then shape the stories you tell about what you do.”

Storytelling. Lo que es. (Un post enfadado y algo tristón)

Hoy estoy mosca. Y no es un buen sitio desde el que escribir un post. O tal vez si, lo veré cuando acabe.

Estoy enfadada por la cantidad de tonterías que leo alrededor de la palabra Storytelling. Molesta porque para mi, y para muchos profesionales como yo, es una disciplina que merece mucho respeto y así la tratamos. A cada paso que damos, honramos a los que estuvieron antes que nosotros, a nuestros clientes y nuestros compañeros. Lo hacemos sabiendo que somos herederos de una tradición muy antigua y muy importante para el ser humano. Más de lo que, por lo visto, es consciente.

Las historias dan forma a nuestra realidad. Son la manera que tiene el ser humano de explicarse lo inexplicable. Son el modo que tiene de estar en paz con la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, Dios y el mundo. Las historias son vehículos de aprendizaje y de acercamiento. No importa que cambien los medios, ni las modas. Ellas se transforman todas las veces que haga falta para seguir enseñándonos.

Últimamente veo que se aplica el término Storytelling a chistes, anuncios, anécdotas, incluso Powerpoints. Y mi corazón se encoge. Tengo pesadillas, sueño con un mundo en el que las historias que nos contamos son tan pobres y estúpidas, tan planas y simplistas, que como especie ya sólo podremos caminar hacia atrás, como los cangrejos.

Y es que las historias dan forma a nuestra realidad. Si no estamos dispuestos a profundizar para entendernos. Si no queremos explorar para ser mejores. Si nos negamos la duda, lo desconocido y el misterio… Si, en definitiva, sólo estamos dispuestos a consumir contenido “fast food”, despojaremos a nuestra realidad de toda opción de crecimiento y transformación. Caminaremos por los mismos caminos asfaltados una y otra vez y nos preguntaremos porqué estamos tan mal y dónde está la salida.

Hasta el día que ya no habrá salida posible. Porque habremos olvidado crearla.

Dime qué te preguntas y te diré qué respuesta obtienes

El pasado martes, día 27, Montecarlo y yo dimos una charla en ADEG, Associació d’Empresaris del Garraf i el Penedès para promocionar nuestro libro El Consejo. Nos pidieron que habláramos de “Cómo usar el Storytelling para vender más”. Y queríamos hablar de ello, aunque nuestras mentes nos llevaron a otro sitio. ;-)

Montecarlo empezó la intervención con una reflexión sobre “La crisis como estado mental“, que había iniciado días antes en twitter.

El terminó hablando de un viejo dicho zen que dice:

la realidad es como un espejo: cada uno se asoma y ve en él una parte, según la posición y ángulo desde el que se encuentra. La realidad “es”, como el espejo. Nuestra mirada capta el reflejo, o sea, la interpretación de lo que ocurre según nuestro punto de vista.

Yo le tomé el relevo preguntándome lo siguiente:

Si es cierto que el espejo no cambia, ¿qué otro ángulo puedo adoptar yo para tener otra visión?

Me contesté a mi misma: las preguntas que nos hacemos sobre el mundo nos ubican ante el espejo.
O, como decimos en Coaching, tomando una máxima socrática:

La calidad de la respuesta depende de la calidad de la pregunta.

Entonces, me pregunto, ¿realmente queremos preguntarnos “cómo vender más”?

¿Qué pasaría si cambiásemos la pregunta?
¿Qué respuestas obtendríamos?
Podríamos preguntarnos:

    ¿Cómo ganar más dinero? ¿Cuánto más? ¿Comparado con qué / con quién?
    ¿Cómo puedo tener más tiempo libre? ¿Cuánto más? ¿Comparado con qué / con quién?
    ¿Cómo optimizar mis recursos?
    ¿Cómo obtener mayor balance profesional – personal?
    ¿Cómo vender de forma diferente?
    ¿Cómo posicionarme de manera distinta?
    ¿Cómo vender de un modo más relajado?
    ¿Cómo vender mejor?
    ¿Cómo comprar menos?
    ¿Cómo gastar menos?

Cada una de estas preguntas dirige nuestra mirada a una dirección distinta y nos lleva a respuestas diferentes. Nos coloca ante el espejo del mundo en otro ángulo, para seguir con la metáfora.

De la misma manera que diferentes preguntas dan diferentes respuestas, diferentes historias dan diferentes versiones del mundo y diferentes posibilidades de futuro.

Las historias que nos contamos respecto a la crisis (o a las crisis, en general) suelen ser muy pobres. “La cosa está fatal”, “no hay dinero”, “el gobierno lo hace del c***”… Si compartimos historias tan pobres, con tan pocos personajes y elementos, no veremos opciones de desarrollo. Podríamos preguntarnos “¿quién más hay ahí?” (¿realmente estamos solos ante el peligro?), ¿qué posibilidades no estamos viendo? ¿qué cambio nos resistimos a realizar?

Y para ilustrar la idea, compartí varias anécdotas. Aquí una de ellas:

Los vendedores de hielo
Finales del siglo XIX, se empiezan a comercializar las primeras cámaras frigoríficas. Dos vendedores de hielo se encuentran en un bar.
El primer vendedor se lamenta al segundo: “Con ese nuevo invento, se acaba nuestro negocio, ya no habrá sitio para un vendedor de hielo”.
El segundo le contesta: “¿Ah, pero tu vendes hielo? Yo siempre pensé que vendía una solución para mantener los alimentos más tiempo. De hecho, el lunes empezaré a vender también neveras”.

Empezando por hacerte nuevas preguntas, puedes construir una historia más rica en detalles, que te lleve hacia nuevas soluciones.

¿Para qué contar historias?

La información, hoy, está a la vuelta de un click. Podemos tener acceso al instante a muchos datos. Dicen que vivimos en la era del conocimiento. Discrepamos: vivimos en la era de los datos inconexos. Conocer y entender tiene que ver con ligar los hechos y darles sentido. Así que cada vez más, necesitamos conectar las piezas y construir relaciones entre ellas. Hemos de hacerlo para comprender el mundo en el que vivimos.

Por otro lado, parece que cada día es más fácil relacionarse con otras personas. La redes sociales nos facilitan encontrar perfiles con intereses similares a los nuestros. Un simple cruce de etiquetas, una bio de 160 carácteres, cuatro citas y ¡voilà!: ya tenemos un potencial amigo a la vista. También las marcas han descubierto el gran potencial de la web 2.0 para encontrar a su público. Pero relacionarse es algo más que añadir a un avatar a la lista de contactos, followers o fans. Y es mucho más que ponerle un “I like” a un mensaje de estado o una foto.

El gran cambio que nos dan las plataformas tecnológicas está en el poder de diálogo que ofrecen. ¿Sabemos sacarle todo el jugo que se merece?

Porque la otra cara de la moneda es que vivimos en un mundo ruidoso, un entorno de mil impactos por segundo que ha mermado nuestro hábito de escuchar y de observar.

En este escenario, el Storytelling nos ofrece una oportunidad única de mirar la vida con calma y con la curiosidad de un niño. Nos da la posibilidad de reinventarnos a través de las múltiples explicaciones que le damos a la realidad que nos envuelve.

Meme. Ya estamos conectados. Y ahora, ¿qué?

Esta mañana me sorprende mi amiga Patricia de Andrés con uno de mis pasatiempos favoritos (este comentario en twitter llevaría el hashtag #humorholandes): un… ¡Meme! iniciado por Agustí Brañas.

Patricia me pide que

amplíe un poco esa idea del Storytelling Personal para el Networking porque le da el pálpito que el enfoque de lo que contamos y cómo lo construimos es clave para analizar lo que conseguimos.

Resulta que precisamente ayer por la tarde di una conferencia sobre el tema en la Asociación Española de Directivos y acabo de de subir las slides:



Me falta aportar mi granito de arena sobre el entorno 2.0. Sinceramente, hasta hoy no he descubierto una gran diferencia en las posibilidades, ni las reglas del juego del mundo off y el mundo on. Ante la duda de cómo comportarme, hasta hoy me ha servido el sentido común.


Lo que si me llama la atención es un tema muy propio de la PNL: la definición de objetivos. Para conseguir un objetivo, el primer paso es definir lo que queremos conseguir, y hacerlo siendo realistas. Preguntarnos cómo lo vamos a conseguir y trazar un plan. Dar pasos, evaluarlos y rediseñar nuestras acciones hasta llegar a la meta.


Creo que tanto en el entorno del networking off-line, como en las redes sociales, falla esta parte. Mejor dicho: falla el objetivo más allá de “darnos visibilidad”, “conseguir tarjetas” o “llegar a los mil contactos”. También nos podemos equivocar en la definición de nuestro target (confieso que me ha pasado) y perder tiempo intentando convencer a quien nunca nos va a comprar.


Reflexionando en voz alta, también creo que en internet las cosas parecen moverse muy rápido. En una tarde, podemos montar un blog, y todas las perfiles digitales que queramos. En pocas semanas, podemos conseguir hacer mucho ruido. Pero la notoriedad no iguala la confianza que inspiramos en los demás. La confianza, como los buenos guisos, necesita su tiempo de cocción. Y los negocios se basan en la confianza (mutua).


Y paso la palabra a @Yoriento y @Seniormanager que no se me ocurren mejores profesionales para opinar sobre este tema.

¿Qué es una marca?

En respuesta a un post inicial de Daniel Ponte, Jaime y Borja lanzaron un meme desde su blog. En los últimos días, twitter zumba con respuestas a su pregunta ¿Que es una marca para ti?. (Encontrarás la lista actualizada de todas las respuestas en el bloc de xavi). A mí me pasó la patata caliente @mcimino y he necesitado hasta hoy para elaborar mi respuesta. No me considero una experta en el tema, por lo que dejo el Branding y el Marketing a los especialistas.

Como algunos sabéis, en mi “vida anterior” estudié diseño gráfico. Este fin de semana he recurrido a algunos de los teóricos de mis días de estudiante para recuperar el hilo perdido. Lo primero que recordé al releer a Wucius Wong, Norberto Chaves y Adrian Frutiger fue que “brand” (marca, en su voz inglesa) tiene su origen en la palabra “brandr”, que en noruego antiguo hace referencia a la práctica por parte de los productores de marcar sus productos (¡a fuego!). Las primeras prácticas de branding tienen mucho que ver con esta identificación de la empresa que hay detrás de un objeto y que se identifica a través de esa sofisticada firma que consiste en nombre+imagotipo=logotipo (más tarde se añaden estrategias de comunicación, eslóganes, campañas). Y creo que a pesar de estar hablando entre habitantes de internet, personas avanzadas y visionarias, a veces nos condiciona esta idea inicial de lo que es una marca.

Porque una marca es mucho más que un sello (quemado al fuego, impreso o convertido en píxels). Una marca, sea personal o de empresa, producto, servicio, es la expresión de una identidad. Y esta identidad, ese ¿quién es? o ¿qué es? existe al margen de la opinión que tiene el mundo exterior de ella. Todo lo que rodea la identidad es susceptible de cambio y de mejora. Así, una marca puede recibir críticas y reaccionar ante ellas, puede observar cómo empeora su reputación y actuar para mejorarla. Puede reinventarse o morir. Y en el proceso, evolucionará. Pero su esencia quedará intacta.

Y paso la memepelota a @isabelsabadi @ricardcastellet y @joanjimenez, porque me encantará conocer su opinión respecto a la marca. ;-)